Cómo Desarrollar La Fe En Dios

Cómo desarrollar la Fe en Dios, y así permitir tener la confianza absoluta en Dios, y demostrar un amor genuino ante todas las cosas que Él puede hacer, ya que a pesar de las circunstancias un hijo de Dios nunca duda de su Padre.

La fe es una de las características que se convierte en el motor que va a mover a cada uno de los creyentes en Dios, pues es parte del fruto del Espíritu que cada día debe ser desarrollado por medio del Espíritu Santo, y de esa forma tener la convicción en que el Padre Celestial es real.

Índice

Cómo mantener la Fe en Dios

Cómo mantener la Fe en Dios

Una de las cosas más importantes que debe tener un hijo de Dios es poder desarrollar una fe que sea auténtica y genuina.

Eso le permitirá sumergirse ante la presencia del Padre Celestial y poder reconocerlo en todas las áreas, reconociendo que Él es real y es su guía en la vida.

En este sentido se debe conocer a Dios no como esa deidad lejana sino como ese Padre que está cercano

Además le ayudará a conocer cada una de las intenciones que tienen para lo que se acercan a Él, pues cada una de las cosas que el Señor quiere entregarle a sus hijos son para bien.

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová,

pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.” (Jeremías 29:11)

En este sentido, es que se puede fortalecer la fe, de la misma forma como lo hizo Job, quien a pesar de las circunstancias duras que le tocó vivir nunca dudó en Dios.

Sino que lo adoraba y alababa al Padre Celestial, en medio de la situación que estaba experimentando demostrando su dependencia a Él.

Héroes de la Fe

Todo esto eso se da conforme en escudriñar las Sagradas Escrituras y tener esa capacidad que tuvieron estos Héroes de la fe que se encuentra en el libro de Hebreos 11.

Que demuestra cómo estas mujeres y hombres pudieron experimentar la soberanía de Dios en sus vidas, logrando alcanzar una cercanía y conocimiento del Padre Celestial, quien los ayudó a consolidar su fe en Él.

Es por ello que al revisar cada uno de estos ejemplos el creyente cada día podrá conectarse a esa fuente de fe.

Y así lograr a través de la oración y el estudio exhaustivo de la palabra de Dios el conocimiento del Padre Celestial, a quien adorarán de forma genuina y el Espíritu Santo.

Esto le podrá revelar todas las cosas y activar los dones espirituales, y de esa forma caminar firme en fe.

«Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve» (Hebreos 11:1)

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Cómo desarrollar la fe en Dios

Una de las cosas que caracteriza al ser humano es su autosuficiencia, ya que al tener talentos, actitudes y un conocimiento sobre algun área.

Ellos asumen que todo lo que tienen proviene de ellos y no por la voluntad de Dios, es por ese motivo que se pierde esa fe en el Todopoderoso.

Todo eso se debe a que su mente se entenebrece y producto del ego que se mueve en él, se alejan del Todopoderoso

«Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que

el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan» (Hebreos 11:6)

Fe auténtica

Dios Pide que todos los creyentes pueden tener una fe auténtica, pero en la actualidad existen muchas luchas que evitan que las personas puedan tener esa confianza en Dios.

Es por eso que se debe escudriñar las Sagradas Escrituras y conocer cada uno de estos ejemplos de las mujeres y hombres que caminaron conforme al llamado del Señor.

Ellos nunca negaron su fe, sino que cada día en medio de las circunstancias pudieron ser fortalecidos por Dios, ya que depositaban toda su confianza en Él.

Y en ese estudio que las personas inician podrán comprender por medio del Espíritu Santo la verdad.

Así lograrán superar cada una de las circunstancias que se puedan presentar en su vida desde el aspecto familiar, como los negocios, de pareja, de salud, de finanzas y mantener una fe firme.

Cómo desarrollar la fe en Dios

Hombres y Mujeres de Fe

En la Biblia se encuentran una variedad de hombres y mujeres, que sin ningún tipo de variación pudieron ser aprobados en su fe, como lo hicieron los siguientes personajes:

1. Noé construyó el Arca

Noé es el personaje que se conoce como el patriarca noble y piadoso, fue escogido por Dios cuando la tierra estaba desbordada en el pecado y en la abominación de los hombres que se encontraban en la tierra.

Dios le encomendó hacer un arca a este hombre para salvaguardar el futuro de la raza humana.

Dios le habló a Noé y le dio instrucciones específicas para que el arca pudiese flotar sobre las aguas que se desbordarían de una forma nunca vista.

Dios le habló a Noé

(Génesis 6:13-22)

«Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos;

y he aquí que yo los destruiré con la tierra. Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca,

y la calafatearás con brea por dentro y por fuera…Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra,

para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá.

Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo»

Noé no dudó a pesar de las burlas

Noé camino en fe en medio de las burlas de todas las personas que estaban a su alrededor, quienes no creían que sucedería lo que él estaba anunciando.

De este modo, cuando llegó el diluvio sólo pudieron entrar el con su esposa, sus tres hijos y sus mujeres.

Logrando de esa manera salvar su vida y la de los suyos, por su obediencia al mandato que le dio el Padre Celestial. (Génesis 9:13-15)

2. Abraham el Padre de la Fe

El primero que demostró una gran fe en Dios fue Abraham ya que cuando escuchó su voz, y le indicó que saliera de su tierra natal.

Porque le mostraría una tierra donde sería prosperado en todas las cosas él no dudo, sino que caminó conforme a la orden dada por Dios.

Dios le habló a Abraham

(Génesis 12:1-5)

«Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.

Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren,

y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. Y se fue Abram, como Jehová le dijo»

Abraham vivió otro momento duro en el que demostró su total obediencia a Dios, cuando le pidió que sacrificara a Isaac el hijo de la promesa.

Abraham no se detuvo y accionó conforme a lo que el Padre le pidió, hasta que el mismo ángel del Señor lo detuvo porque había demostrado una total fidelidad hacia Dios, al obedecerle sin dudar. (Génesis 22:3-4, 9-12)

De esta forma, se ve como la obediencia y fe que tenía Abraham era absoluta, ya que él tuvo la aprobación y las bendiciones durante toda su vida.

3. Ana la madre de Samuel

Una mujer que tuvo mucha fe fue Ana, quien en medio de una oración le clamó a Dios por un hijo, ya que era estéril y en el templo aún el sacerdote la observaba de lejos y pensó que estaba borracha.

Ella hizo una oración con una fe absoluta, que evidenciaba el gran anhelo de tener un hijo, a tal punto que hizo un pacto con Dios, y se lo ofreció a Él, y a su obra, si veía cumplida la petición de su corazón.

La Oración de Ana

(1ra Samuel 1:10-11)

«Ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente. E hizo voto, diciendo:

Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva,

sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza»

Esta oración produjo un efecto sobrenatural en la vida de Ana, ya que permitió el cumplimiento de su petición por tener una fe absoluta en Dios.

Al tener su hijo, ella cumplió la promesa hecha a Dios, y su hijo se convirtió en el primer Profeta de Dios, llamado Samuel.

4. Elías el Profeta

En la Biblia se muestra la historia de Elías como el profeta más usado por Dios en los tiempos antiguos, y eso se valía por su fe.

Esto porque pudo profetizar la sequía de todo un pueblo, y ser alimentado por cuervos y por viudas, que lo antecedieron en vivir uno de los mayores desafío de fe que narran las Sagradas Escrituras.

En ese tiempo existió una mujer llamada Jezabel, quien pervirtió al pueblo en la adoración de falsos dioses, y tenía a estos falsos profetas, bajo sus ordenes.

Además de perseguir y asesinar a todos los profetas de Jehová, por lo que Elías se enfrentó a todos esos falsos profetas en el Monte Horeb, mostrando el poder de Dios a través de su fe absoluta.

Su fe hizo descender fuego del cielo

(1ra. Reyes 18:25-40)

«Entonces Elías dijo a los profetas de Baal: Escogeos un buey, y preparadlo vosotros primero, pues que sois los más; 

e invocad el nombre de vuestros dioses, mas no pongáis fuego debajo. Y ellos tomaron el buey que les fue dado y lo prepararon,

e invocaron el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: !! Baal, respóndenos! Pero no había voz,

…Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado…

edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano… Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo:

Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas.

Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos.

Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja» (1ra. Reyes 18:25-40)

Una Fe auténtica

Elías tenía una fe auténtica, es por ello que produjo la respuesta de Dios, quien encendió con fuego un altar lleno de agua.

Todo esto lo hizo delante del pueblo, quienes pudieron ser espectadores de la demostración del poder de Dios, ante esos falsos dioses.

5. Job nunca dudo en Dios

Otro hombre que tuvo valentía y mucha fe fue Job, quien después de haber perdido todo en su vida se mantuvo de pie en medio del dolor y la enfermedad que cubrió su piel.

Job adoró en medio del dolor

(Job 1:20-22)

«Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró, y dijo:

Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó;

sea el nombre de Jehová bendito. En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno»

En medio de este proceso que vivió Job, él se mantuvo íntegro rechazando cada una de las sugerencias que su esposa le hacía de enmancillar el nombre de Dios.

Ante esa situación Job se negó de forma rotunda manteniendo firme su integridad.(Job 2: 9:10)

Ante esta difícil situación Job demostró una auténtica fe, ya que no pecó en contra de Dios.

Al finalizar tan duro proceso pudo recibir bendiciones más grandes, y su condición postrera fue mayor que la primera. (Job 42: 5-7)

6. La Mujer del Flujo de Sangre

La Biblia muestra la historia de una mujer que en medio de su enfermedad actuó en fe, cuando se enteró que Jesús pasaría por su pueblo ella con convicción pensó:

Que sí tocará el manto de Jesús podría ser sanada.

Esta mujer se preparó en ello, y fue tanta su fe que buscó la forma de acercarse a Jesús.

Y en medio de la multitud se acercó y logró recibir el poder de la sanidad que obtuvo al tocar el manto.

La mujer tocó el manto

(Mateo 9:19-22)

“Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce años,

se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; porque decía dentro de sí: Si tocare solamente su manto, seré salva.

Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora” (Mateo 9:19-22)

Esto muestra que esta mujer con convicción se acercó a Jesús para poder recibir el milagro, ella tenía fe que con sólo tocar el manto de Jesús su malestar se iría.

La fe de esta mujer activó el milagro de sanidad, y no solo eso sino que produjo la atención de Jesús al darse cuenta de lo que había y le dijo tu fe te ha sanado (Marcos 5:34)

Este evento es el ejemplo de una mujer que creyó con fe genuina, de tal forma que produjo el anhelo de su corazón, agradando al Señor.

Cada uno de estos ejemplos demuestran como su convicción ante Dios les permitió vencer cada una de las adversidades.

Y pudieron obtener esa recompensa que Dios podía entregarles siendo de gran ejemplo para todos los creyentes en la actualidad.

Esto se debe a que de la misma forma que estuvo Dios con ellos en tiempo antiguo lo estará ahora.

Cómo saber si tengo fe en Dios o es costumbre

Cómo saber si tengo fe en Dios o es costumbre

Una de las cosas que un creyente tiene que comprender es que para tener una fe auténtica, no necesariamente debes hacer:

  • Recitar un texto bíblico.
  • servir en la iglesia.
  • Hacer donaciones a los pobres.

Todo esto puede ser una rutina que ha desarrollado con el tiempo, siendo tradición.

El hecho que una persona realice buenas obras o sea creyente en Dios ¿esto representa una auténtica Fe? esto hay que analizarse.

Ya que si existe una convicción que Dios es real o es simplemente una costumbre o rutina haciéndolo por amor innato a Dios.

En este sentido se debe decir que una verdadera fe no se prueba cuando todas las cosas están bien.

Sino cuando se acerca una dificultad a través de una enfermedad la muerte de un familiar al tener problemas económicos.

Estos son algunos de los ejemplos que puede hacer tambalear la fe de una persona

Es por ese motivo que cuando llega la adversidad muchos dejan de asistir a la iglesia o con sus fuerzas buscan resolver esas situaciones.

Y al ver que no se solventan puedes sentir rencor hacia Dios desanimándose en buscar su presencia, trayendo la queja a su vida, pues no aceptan la voluntad del Padre Celestial.

Tener un estilo de vida en Fe

Conforme a esto se puede decir que creer en Dios va más allá de servir en la iglesia o ayudar al necesitado.

Es tener un estilo de vida buscándolo en todo tiempo, aceptar su voluntad y que su confianza está puesta en sus manos, y que cualquier circunstancia no los va a apartar de Él.

«Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar,

que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra» (Santiago 1:6)

De este modo, cuando la duda llegue a la vida de la persona eso debilitará su fe y producirá que su vida espiritual mengue en la búsqueda del Señor.

Esas promesas estarán deteniéndose, pues le dará la espalda a Dios y lo que Él desea es que todos puedan recibir sus bendiciones sin dudarlo.

Forjar la Fe en Dios

Todos los creyentes tienen que forjar su fe en Dios buscándolo con convicción.

Y reconocer que Jesús murió en una cruz para traer victoria tras victoria en cada una de las áreas de la vida de las personas, y eso le permitirá sostener esa convicción de que Dios es real.

«Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe» (1 Juan 5:4)

En ese sentido, lo que dice las Sagradas Escrituras se entienden que la verdadera fe está en tener la capacidad de mantener y conservar un corazón íntegro.

Ser un adorador a Dios y que permita ser guiado por Él ante cualquier circunstancia y entorno.

«Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Más el justo por la fe vivirá.» (Romanos 1:17)

Es por este motivo que cada creyente tiene que ser capaz en comprender la voluntad de Dios.

Y eso se logrará permitiendo que Él sea su guía, sin importar las circunstancias que se estén viviendo, es poder caminar con Dios tomado de su mano.

«Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento;  al conocimiento,

dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor» (2da. Pedro 1:5-7)

De este modo, se puede finalizar diciendo que las Sagradas Escrituras enseñan que existieron muchos hombres que vivieron dificultades.

Pero de todas ellas pudieron ser fortalecidos en Dios, y es por ese motivo que a pesar de la circunstancia que puedas estar pasando no es tiempo de que abandones sino de que te acerques a Dios, entendiendo que su voluntad es siempre buena, agradable y perfecta.

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